ONPE EJECUTA DESPIDOS POR FALTAR A LA NEUTRALIDAD ELECTORAL

La Oficina Nacional de Procesos Electorales decidió cesar a tres de sus trabajadores tras comprobarse una infracción al principio de neutralidad electoral. La sanción se produjo luego de que los implicados utilizaran material con propaganda de una agrupación política durante una capacitación dirigida a miembros de mesa, una práctica expresamente prohibida en el marco de los procesos electorales.

El jefe del organismo, Piero Corvetto, confirmó la medida durante una visita oficial a Ucayali, donde supervisaba el despliegue del material electoral con miras a los comicios del 12 de abril. En declaraciones a la prensa, subrayó que las capacitaciones deben realizarse exclusivamente con materiales institucionales, libres de cualquier símbolo o referencia partidaria, con el fin de garantizar imparcialidad.

Según precisó, el incidente ocurrió de manera puntual en el distrito de Huimbayoc, en la región San Martín, lo que evidencia una falla operativa en los controles internos de la entidad. Si bien la ONPE calificó el hecho como aislado, el caso abre cuestionamientos sobre la rigurosidad en la supervisión de su personal, especialmente en una etapa crítica del proceso electoral.

En paralelo, Corvetto informó que más del 53 % de los miembros de mesa ya han sido capacitados, destacando avances logísticos importantes. Asimismo, reiteró las indicaciones para emitir un voto válido, recordando que los electores deben marcar el símbolo de su preferencia y que los espacios en blanco pueden utilizarse para el voto preferencial.

Finalmente, aseguró que los ciudadanos podrán ejercer su derecho al voto incluso si cuentan con el DNI vencido o con el documento amarillo, una medida orientada a facilitar la participación.

Desde una perspectiva crítica, aunque la rápida sanción busca reafirmar la imagen de neutralidad de la ONPE, el hecho revela debilidades en la capacitación y supervisión de su propio personal. En un contexto electoral, incluso errores aislados pueden afectar la percepción de transparencia, por lo que el desafío no solo radica en sancionar, sino en prevenir este tipo de incidentes con mecanismos de control más sólidos.