01/06/26.-
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) confirmó que el traslado del material electoral hacia los locales de votación de Lima Metropolitana y el Callao comenzará la noche del viernes 5 de junio, como parte de las acciones previas a la segunda vuelta presidencial que enfrentará a Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, y Keiko Fujimori, de Fuerza Popular.
El jefe interino de la institución, Bernardo Pachas, aseguró que el organismo viene cumpliendo con el cronograma establecido pese al corto plazo disponible entre la primera y la segunda vuelta. Según indicó, el objetivo es garantizar que todo el material llegue oportunamente a los centros de sufragio antes de la jornada electoral del 7 de junio.
La ONPE recordó que este procedimiento mantiene la misma dinámica aplicada en anteriores procesos electorales, incluyendo las elecciones de 2016 y 2021, cuando la distribución del material en Lima y Callao también se realizó pocos días antes de la votación.
Respecto a los retrasos registrados durante la primera vuelta del pasado 12 de abril, Pachas señaló que las investigaciones continúan y que sus resultados podrían conocerse en aproximadamente ocho meses. Aunque evitó adelantar conclusiones, reconoció la necesidad de esclarecer lo ocurrido para fortalecer la confianza ciudadana en el sistema electoral.
Durante la mañana de este lunes, la entidad culminó el envío de material hacia las Oficinas Descentralizadas de Procesos Electorales (ODPE) del interior del país. Desde los almacenes de Lurín partieron seis camiones con destino a diversas provincias, entre ellas Jauja, Huancayo, Chincha, Ica, Huaral, Huaura, Cañete, Yauyos y Huarochirí.
El material transportado incluye ánforas plegables, cabinas de votación, señalética, paquetes para coordinadores de locales y cajas de sufragio, elementos esenciales para el desarrollo de la jornada electoral. Todo el operativo cuenta con resguardo permanente de la Policía Nacional, monitoreo satelital y supervisión de representantes del Jurado Nacional de Elecciones.
El inicio de la distribución del material electoral representa una de las etapas más sensibles del proceso electoral, ya que cualquier retraso o inconveniente puede generar cuestionamientos sobre la capacidad operativa de las instituciones encargadas de organizar los comicios. Si bien la ONPE sostiene que el cronograma se desarrolla conforme a lo previsto, la sombra de las demoras ocurridas durante la primera vuelta mantiene la atención puesta sobre la logística electoral.
La demora de hasta ocho meses para conocer los resultados de las investigaciones sobre los problemas registrados en abril también podría generar críticas, considerando que la ciudadanía espera respuestas oportunas en un contexto de alta polarización política. En una elección tan disputada, la transparencia no solo depende del conteo de votos, sino también de la eficiencia y credibilidad de cada etapa del proceso.
El desafío para las autoridades será demostrar que las lecciones de la primera vuelta han sido tomadas en cuenta y que la segunda vuelta se desarrollará sin contratiempos que puedan alimentar dudas o controversias sobre la legitimidad del resultado final.