27/01/26.-
Una nueva ofensiva rusa contra infraestructuras energéticas y zonas civiles de Ucrania dejó al menos seis personas fallecidas y decenas de heridos, según reportes de autoridades locales difundidos este martes. El ataque incluyó el uso de aproximadamente 50 drones dirigidos principalmente contra la región de Odesa, un enclave estratégico en el sur del país y clave para la salida comercial por el mar Negro.
La escalada militar se produce en un contexto marcado por recientes acercamientos diplomáticos entre Estados Unidos, Ucrania y Rusia, lo que refuerza la percepción en Kiev de que Moscú continúa intensificando la presión bélica mientras se desarrollan intentos de negociación para poner fin a la guerra iniciada en febrero de 2022. Para las autoridades ucranianas, los ataques evidencian una contradicción entre el discurso diplomático y la realidad en el terreno.
En Odesa, equipos de emergencia hallaron los cuerpos de tres personas entre los escombros provocados por los impactos de drones. Al menos 30 personas resultaron heridas, entre ellas dos menores de edad y una mujer con un embarazo avanzado, informó el gobernador regional, Oleg Kiper. Periodistas constataron severos daños en edificios residenciales, mientras rescatistas continuaban la búsqueda de posibles víctimas atrapadas.
Las autoridades locales detallaron que, además de viviendas, los bombardeos alcanzaron infraestructuras civiles como una iglesia, un jardín de infancia, un liceo y un gimnasio, lo que vuelve a poner en cuestión la protección de la población civil en el conflicto. Odesa, principal puerto ucraniano en el mar Negro, se mantiene como uno de los objetivos recurrentes de los ataques rusos.
El impacto sobre el sistema energético también fue significativo. La empresa privada DTEK reportó daños de gran magnitud en sus instalaciones, mientras que la estatal Naftogaz confirmó que una de sus plantas en el oeste del país fue atacada por quinta vez en lo que va del mes, reflejando la presión sostenida sobre la infraestructura energética ucraniana.
La ofensiva se extendió a otras regiones. En Sloviansk, en Donetsk, un bombardeo causó la muerte de una pareja y dejó herido a su hijo adulto. En Zaporiyia, un hombre falleció dentro de su vivienda, y en Jersón se reportó otra víctima mortal.
Los ataques ocurrieron poco después de reuniones en Abu Dabi entre representantes de Washington, Kiev y Moscú, consideradas los primeros contactos directos conocidos entre Ucrania y Rusia en torno a una propuesta estadounidense para poner fin a la guerra. Aunque las conversaciones podrían retomarse el domingo, el presidente Volodímir Zelenski advirtió que cada nuevo bombardeo debilita la diplomacia en curso y socava los esfuerzos internacionales para detener el conflicto.