28 mayo 2025.- Siete personas perdieron la vida tras recibir suero fisiológico contaminado producido por Medifarma. Uno de los sobrevivientes, Omar Garay Campones, compartió públicamente su experiencia y exigió justicia tanto por su caso como por los fallecidos, quienes no pueden alzar su voz.
“No pueden seguir ocurriendo errores tan graves. Viví una situación muy difícil y me han hecho sentir ignorado. En muchas ocasiones me trataron como si me estuvieran haciendo un favor con los exámenes médicos. Las víctimas fatales ya no tienen oportunidad de contar lo que vivieron”, expresó Garay durante una conferencia de prensa.
Garay relató que el 19 de marzo acudió a la clínica Sanna para una operación. Allí fue cuando le administraron el suero defectuoso. Desde el inicio, experimentó dolor intenso en el brazo y presión en la cabeza. Aunque comunicó su malestar al personal médico, estos minimizaron sus síntomas y continuaron con el procedimiento.
“El anestesiólogo me colocó la vía y se retiró. Sentí un dolor muy fuerte en el brazo, algo que no era normal. Llamé a una enfermera y le expliqué que no aguantaba el dolor. El anestesiólogo revisó y dijo que todo fluía bien, pero yo insistí en que no era así”, narró.
Agregó que pese a tener una presión de 180/85, el equipo médico atribuyó sus síntomas a los nervios. También manifestó sentirse desatendido por el personal de salud y pidió que se continúen las investigaciones.
Ante los hechos, el ex primer ministro Gustavo Adrianzén anunció el cierre de la Digemid y su reemplazo por la Autoridad Nacional de Productos Farmacéuticos (APEMEC), con el objetivo de asegurar la calidad de los insumos médicos en el país.