SOL ARTIFICIAL CHINO SUPERA PRUEBA CLAVE CON EL IMÁN MÁS GRANDE DEL MUNDO

07/07/26.-

China avanza en su ambicioso proyecto del llamado «sol artificial» tras superar una de las pruebas tecnológicas más complejas del programa. Dos imanes superconductores, diseñados y fabricados íntegramente en territorio chino, aprobaron con éxito las evaluaciones técnicas y la validación de especialistas del Instituto de Física de Plasmas de la Academia China de Ciencias (ASIPP), un hito que fortalece las aspiraciones del país de convertir la fusión nuclear en una fuente de energía estable y comercialmente viable.

La pieza más destacada corresponde a un gigantesco imán superconductor de campo toroidal con forma de «D», considerado el más grande construido hasta ahora para un reactor de fusión. Con 21 metros de longitud, 12 metros de ancho y un peso de 582 toneladas, supera ampliamente las dimensiones de componentes similares empleados en el proyecto internacional ITER. En total, 16 estructuras idénticas conformarán el anillo magnético encargado de generar un campo de 6,5 teslas para contener el plasma dentro del reactor.

De acuerdo con el investigador Wu Yu, la función principal de este sistema consiste en mantener suspendido un plasma que supera los 100 millones de grados Celsius sin permitir que entre en contacto con las paredes de la cámara de vacío. Para ello, el potente campo magnético actúa como una barrera invisible que garantiza la estabilidad de la reacción, uno de los mayores retos de la fusión nuclear.

A este logro se sumó la aprobación de una bobina solenoide superconductora de alta temperatura. El investigador Qin Jinggang comparó este componente con la bujía de un automóvil, debido a que permite iniciar y sostener la corriente del plasma, condición indispensable para que el reactor funcione de manera continua. Las pruebas demostraron un rendimiento estable y niveles tecnológicos que el instituto considera de referencia internacional.

Otro de los aspectos resaltados por las autoridades científicas fue la independencia tecnológica alcanzada durante el desarrollo del proyecto. Según el director del ASIPP, Song Yuntao, China logró construir toda la cadena de producción sin depender de proveedores extranjeros, desde la fabricación de materiales superconductores y sistemas criogénicos hasta el ensamblaje y la protección de los equipos.

Después de seis años de investigación, el programa acumula 47 patentes registradas y ha impulsado la creación de 25 estándares industriales. Además, los científicos redujeron significativamente el costo de la cinta superconductora de alta temperatura, pasando de 400 a 100 yuanes por metro, al tiempo que disminuyeron casi por completo las pérdidas eléctricas mediante una drástica reducción de la resistencia interna de las uniones.

Estos resultados se apoyan en la experiencia obtenida con el Experimental Advanced Superconducting Tokamak (EAST), conocido por establecer un récord mundial al mantener plasma a 100 millones de grados Celsius durante 1.066 segundos de forma continua, tras más de 160.000 ensayos realizados a lo largo de 22 campañas experimentales.

El cronograma oficial prevé culminar la construcción del nuevo reactor experimental a finales de 2027, con la expectativa de generar electricidad mediante fusión alrededor de 2030 y avanzar posteriormente hacia un reactor de demostración comercial.

El avance confirma que China acelera su carrera por liderar la próxima revolución energética mundial. Más allá del logro científico, el proyecto refleja una estrategia de largo plazo orientada a consolidar la autosuficiencia tecnológica y reducir la dependencia de innovación extranjera en un sector considerado estratégico. Sin embargo, pese al optimismo mostrado por las autoridades, la comercialización de la fusión nuclear continúa enfrentando enormes desafíos técnicos, económicos y de infraestructura. La validación de estos imanes representa un paso trascendental, pero aún no garantiza que la generación eléctrica mediante fusión sea viable a gran escala en los próximos años. La competencia internacional por dominar esta tecnología continuará intensificándose, mientras el mundo observa si la promesa de una energía prácticamente ilimitada y libre de emisiones finalmente logra convertirse en una realidad.