TRAGEDIA AÉREA EN AREQUIPA: 15 FALLECIDOS TRAS CAÍDA DE HELICÓPTERO

23/02/26.-

 

La Fuerza Aérea del Perú confirmó el hallazgo del helicóptero Mi-17 que perdió comunicación radial cuando se dirigía a la región Arequipa, con 15 personas a bordo. La institución informó que no hubo sobrevivientes entre la tripulación y los pasajeros, incluidos siete menores de edad.

La aeronave fue ubicada en las inmediaciones de la localidad de Chala Viejo, en el distrito de Chala, provincia de Caravelí, región Arequipa, tras una intensa operación de búsqueda realizada el lunes 23 de febrero. En el despliegue participaron patrullas de Fuerzas Especiales en coordinación con la Policía Nacional del Perú.

Entre las víctimas se encuentran los cuatro miembros de la tripulación a cargo de la aeronave: el mayor FAP Sergio Danner Paucar Centurión, el alférez FAP Luis Fernando Huertas Cárcamo, la suboficial de primera FAP Kamila Chapi Anchapuri Jove y el suboficial de segunda FAP Leiner Aguirre Huamán.

Según precisó la FAP, el helicóptero cumplía una misión de apoyo humanitario, orientada a labores de búsqueda y rescate, atención a la población afectada por inundaciones y otros desastres naturales en Arequipa. Asimismo, tenía previsto colaborar con el entrenamiento del curso de paracaidismo de cadetes FAP.

El general Antonio Alfredo Lamadrid Aliaga, jefe de la Región Policial de Arequipa, confirmó el hallazgo en declaraciones a RPP Arequipa, señalando que ya se dispuso el traslado de peritos de Criminalística, personal de la Dirincri y representantes del Ministerio Público para el levantamiento de los cuerpos y el inicio de las investigaciones.

La tragedia aérea pone en evidencia los altos riesgos que enfrentan las Fuerzas Armadas durante operaciones de apoyo a la población en contextos de emergencia climática. La pérdida de una aeronave y de 15 vidas humanas, incluidos menores de edad, plantea serios cuestionamientos sobre las condiciones técnicas de las unidades aéreas, los protocolos de seguridad y la capacidad de respuesta ante fallas de comunicación en zonas de difícil acceso.

Asimismo, el accidente ocurre en un escenario marcado por desastres naturales, donde el personal militar cumple un rol clave ante la limitada presencia del Estado. Sin embargo, esta función no puede desarrollarse a costa de la seguridad de sus tripulaciones. El caso refuerza la urgencia de fortalecer el mantenimiento de aeronaves, la supervisión de misiones de alto riesgo y la transparencia en las investigaciones, a fin de determinar responsabilidades y evitar que tragedias similares se repitan.