Tras el colapso del techo en el Real Plaza de Trujillo, que dejó seis fallecidos y más de 80 heridos, Vladimir Cerrón, líder de Perú Libre y prófugo por acusaciones de corrupción, desató polémica con un mensaje en X (antes Twitter). En su publicación, Cerrón mencionó que se entregaría a la justicia si Carlos Rodríguez Pastor, CEO del grupo Intercorp, propietario de Real Plaza, fuese encarcelado por el incidente. Su comentario, en lugar de generar empatía, fue criticado por trivializar la tragedia y desviar la atención hacia su situación judicial.
«Si encarcelan a Rodríguez Pastor por el homicidio real de seis ciudadanos y 84 heridos graves en Trujillo, mañana mismo me entrego por el ‘daño potencial’ del que me acusan», expresó Cerrón. Usuarios en redes sociales condenaron el mensaje por considerarlo insensible y oportunista.
Desde la clandestinidad, Cerrón ha utilizado las redes sociales para emitir mensajes. En diciembre pasado, publicó un video de una carretera cubierta de nieve, que muchos identificaron como un tramo entre Ticlio y Huancayo. También concedió entrevistas, pese a su condición de prófugo, en las que cuestionó al Gobierno de Dina Boluarte y criticó al ministro del Interior, Juan José Santiváñez, calificándolo de «figureti» e «incapaz».
El politólogo Martín Ueda señaló que Cerrón busca deslegitimar el sistema judicial con declaraciones sarcásticas. Sin embargo, destacó la importancia de investigar a grandes empresarios involucrados en tragedias como esta, indicando que suelen recibir menos escrutinio público en comparación con los políticos.
Esta situación refuerza la necesidad de garantizar justicia y rendición de cuentas sin trivializar las desgracias que afectan al país.