26/01/26.-
Un violento asesinato ha generado alarma y consternación en el distrito de Ventanilla. La noche del domingo, un joven de 20 años, identificado como Anderson Aldean Collantes, fue ejecutado con extrema violencia en la zona alta del asentamiento humano Costa Azul, un sector de difícil acceso y escasa iluminación, utilizado por sus atacantes para evitar testigos.
Según las primeras diligencias de la Policía Nacional del Perú, la víctima fue interceptada por al menos tres sujetos, quienes la obligaron a desplazarse hasta la cima del cerro. En ese punto, el joven fue forzado a arrodillarse y, sin posibilidad de defensa, uno de los agresores le disparó en repetidas ocasiones, efectuando no menos de cinco impactos de bala que le causaron la muerte inmediata.
Aunque el lugar se encuentra alejado de zonas habitadas, cámaras de seguridad ubicadas a distancia lograron captar los destellos de los disparos y la posterior huida de los atacantes entre los cerros del sector. Dichas imágenes vienen siendo analizadas por peritos de criminalística con el objetivo de reconstruir la ruta de escape e identificar a los responsables del crimen.
Tras perpetrar el asesinato, los delincuentes escaparon aprovechando la geografía accidentada del lugar. Las autoridades no descartan que se trate de un ajuste de cuentas, debido a la forma en que se ejecutó el ataque. El caso quedó a cargo de la Depincri, que continúa con las investigaciones para esclarecer los hechos.
Este crimen expone nuevamente la vulnerabilidad de amplias zonas de Ventanilla, donde la falta de iluminación, control territorial y presencia policial facilita la comisión de delitos de extrema violencia. La modalidad de ejecución evidencia no solo un alto grado de criminalidad organizada, sino también la ausencia de medidas efectivas de prevención. Mientras las investigaciones avanzan, el caso vuelve a poner en debate la urgencia de reforzar la seguridad ciudadana y la inteligencia policial en sectores considerados de alto riesgo, donde la vida humana sigue quedando a merced de la impunidad.

