22/07/26.-
Más de 350 mil trabajadores contratados bajo el régimen de Contratación Administrativa de Servicios (CAS) comenzarán a recibir, desde julio de 2026, la gratificación por Fiestas Patrias, luego de la entrada en vigencia del Decreto Supremo N.° 142-2026-EF, publicado en el diario oficial El Peruano. La disposición, emitida por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), reglamenta además la entrega de la gratificación por Navidad y el pago de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS) para este sector del empleo público.
La norma establece una implementación progresiva del beneficio con el objetivo de garantizar su sostenibilidad financiera. Para este año, la gratificación equivaldrá al 10 % de la remuneración mensual del trabajador, con un monto mínimo de S/ 300, conforme a lo dispuesto por la Ley N.° 32732. El incremento será gradual hasta alcanzar el equivalente a una remuneración íntegra a partir del año 2030.
Asimismo, el decreto fija los requisitos para acceder al beneficio. Tendrán derecho a la gratificación los trabajadores que se encuentren laborando, de vacaciones, con licencia con goce de haber o percibiendo subsidios de EsSalud. También se contempla el pago proporcional para quienes tengan menos de seis meses de servicios y el otorgamiento de una gratificación trunca en caso de culminación del vínculo laboral antes de la fecha de pago o cuando el servidor se encuentre con licencia sin goce de remuneraciones.
Respecto al financiamiento, el Gobierno precisó que las entidades del Gobierno Nacional y los gobiernos regionales cubrirán estos pagos con los recursos autorizados por la Ley N.° 32732, mientras que las municipalidades deberán asumir el costo con cargo a sus propios presupuestos, sin requerir recursos adicionales del Tesoro Público.
Desde el Ejecutivo se sostiene que esta medida representa un avance en el reconocimiento de los derechos laborales del personal CAS y busca equiparar progresivamente sus beneficios con los de otros regímenes del sector público, preservando al mismo tiempo el equilibrio fiscal y la continuidad de los servicios estatales.
La incorporación de las gratificaciones y la CTS para los trabajadores CAS constituye un cambio importante en un régimen que durante años fue objeto de cuestionamientos por ofrecer menores beneficios laborales respecto de otros sistemas de contratación pública. Sin embargo, la aplicación gradual también refleja las limitaciones presupuestarias del Estado, que optó por implementar el beneficio de manera escalonada para reducir el impacto sobre las finanzas públicas.
Si bien la medida representa una mejora para más de 350 mil servidores, el hecho de que el beneficio recién alcance el 100 % de una remuneración en 2030 podría generar críticas entre los trabajadores, quienes durante años demandaron igualdad de condiciones laborales. El desafío del Gobierno será cumplir el cronograma previsto sin afectar la sostenibilidad fiscal ni comprometer la capacidad operativa de las entidades públicas.