22/06/26.-
Una nueva jornada de violencia sacudió al Callao luego de que una balacera registrada durante una fiesta de quince años dejara ocho personas heridas en el sector de La Chalaca. El ataque ocurrió durante la madrugada en la urbanización San Juan Bosco, cuando un grupo de asistentes celebraba una reunión familiar y fue sorprendido por sujetos armados que abrieron fuego indiscriminadamente.
De acuerdo con las primeras investigaciones, los atacantes llegaron hasta la intersección de la calle Nauta y el pasaje Las Flores y dispararon contra los presentes antes de escapar con rumbo desconocido. Los heridos fueron trasladados de emergencia al Hospital Daniel Alcides Carrión, donde recibieron atención médica por impactos de bala en diversas partes del cuerpo.
Entre las víctimas figuran jóvenes y adultos, incluyendo una adolescente de 15 años, lo que ha generado una profunda preocupación entre los vecinos del sector. La presencia de menores entre los heridos evidencia el nivel de riesgo que enfrenta la población ante hechos de violencia que ya no distinguen espacios ni horarios.
Personal de Serenazgo y efectivos de la Policía Nacional acudieron al lugar para atender la emergencia y asegurar la zona. Posteriormente, agentes de la División de Investigación Criminal y peritos de Criminalística iniciaron las diligencias para determinar el móvil del ataque y establecer si se trató de un ajuste de cuentas o de una acción vinculada a organizaciones criminales.
Vecinos de La Chalaca manifestaron su preocupación por la creciente inseguridad en el Callao y denunciaron que los hechos violentos se han vuelto cada vez más frecuentes. La balacera en una celebración familiar vuelve a poner en evidencia la expansión de la violencia en espacios públicos y privados, generando temor entre los residentes.
Desde una perspectiva crítica, este ataque refleja el deterioro de la seguridad ciudadana en el primer puerto. El hecho de que una reunión social termine convertida en una escena de violencia demuestra la capacidad de acción de grupos delictivos y la dificultad de las autoridades para prevenir estos atentados. Mientras los crímenes continúen ocurriendo en zonas residenciales y eventos familiares, la sensación de inseguridad seguirá profundizándose entre la población chalaca.