JNE DESPLIEGA 2500 FISCALIZADORES PARA SEGUNDA VUELTA EN LIMA Y CALLAO

22/05/26.-

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) anunció el despliegue de 2500 fiscalizadores de contingencia en Lima Metropolitana y el Callao con miras a reforzar el control electoral durante la segunda vuelta de las Elecciones Generales 2026. La medida busca supervisar principalmente la llegada del material electoral a los locales de votación y fortalecer las acciones de vigilancia en uno de los procesos más sensibles del calendario político nacional.

Según explicó Luis Ramos, vocero de la Dirección de Fiscalización del JNE, este nuevo grupo se integrará al operativo nacional conformado por aproximadamente 26 mil fiscalizadores que estarán distribuidos en todo el país durante la jornada electoral del próximo 7 de junio. Detalló que estos trabajadores tendrán inicialmente la tarea de verificar el traslado y recepción del material electoral en Lima y Callao, para luego incorporarse al trabajo de supervisión dentro de los centros de votación.

El funcionario sostuvo que el objetivo es garantizar mayor transparencia, legalidad y control en el desarrollo del proceso electoral. Asimismo, indicó que el organismo solicitó a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) la actualización de información sobre los locales de votación, tras la reciente modificación normativa que prioriza el uso de colegios y universidades como sedes electorales.

Ramos precisó además que el JNE ya cuenta con fiscalizadores permanentes a nivel nacional, entre coordinadores provinciales y distritales, quienes estarán acompañados por este nuevo contingente temporal.

Aunque el anuncio busca transmitir confianza y seguridad de cara a la segunda vuelta, también refleja la creciente preocupación de las autoridades por evitar cuestionamientos, irregularidades o conflictos en un escenario político marcado por la polarización y la desconfianza ciudadana. El incremento de personal fiscalizador evidencia que el sistema electoral peruano enfrenta una fuerte presión pública luego de años de crisis institucional, denuncias de fraude sin pruebas contundentes y disputas políticas que han debilitado la credibilidad de los organismos electorales.

La necesidad de reforzar la vigilancia incluso en el traslado del material electoral demuestra que la transparencia del proceso se ha convertido en una prioridad política y mediática. Sin embargo, especialistas consideran que la presencia masiva de fiscalizadores no garantiza por sí sola la confianza ciudadana, si no va acompañada de comunicación clara, rapidez en los resultados y neutralidad absoluta de las instituciones encargadas de administrar las elecciones.