09/07/26.-
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) volvió a advertir que no dispone del presupuesto necesario para organizar las Elecciones Regionales y Municipales (ERM) 2026 y desmintió la versión del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que aseguró que los recursos para el proceso electoral se encuentran garantizados.
La controversia surgió luego de que el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Roberto Burneo, alertara sobre el riesgo que enfrenta la realización de los comicios por falta de financiamiento. En respuesta, el viceministro de Hacienda, José Calderón, informó que el presupuesto asignado a los organismos electorales para el presente año asciende a S/2,271 millones, de los cuales se ha ejecutado S/1,187 millones, quedando un saldo de S/1,084 millones. Según el MEF, aproximadamente S/813 millones corresponderían a la ONPE.
Sin embargo, el organismo electoral rechazó esa interpretación mediante un comunicado oficial. La entidad precisó que los S/812.9 millones registrados como saldo en el Sistema Integrado de Administración Financiera (SIAF) no constituyen recursos disponibles para asumir nuevas obligaciones relacionadas con las elecciones.
La ONPE explicó que más de S/430 millones corresponden a pagos pendientes de contratos ya ejecutados durante las Elecciones Generales y la Segunda Elección Presidencial. Asimismo, indicó que más de S/50 millones están comprometidos en contratos en proceso de formalización y alrededor de S/330 millones ya fueron destinados a contrataciones esenciales para las ERM, como la logística informática, el despliegue y repliegue del material electoral y el acondicionamiento de infraestructura.
La institución enfatizó que un saldo contable en el SIAF no representa dinero libre para ser utilizado, ya que los recursos comprometidos y devengados tienen un destino específico establecido por ley y no pueden ser reasignados a otras actividades.
En ese contexto, la ONPE sostuvo que enfrenta un déficit presupuestario de S/433.21 millones, monto que considera indispensable para cumplir el cronograma electoral y garantizar la organización de los comicios. Además, aclaró que no está solicitando recursos adicionales a los previamente programados, sino la transferencia del financiamiento que, según afirma, viene gestionando ante el MEF desde julio de 2025.
A solo 87 días de las elecciones, la entidad advirtió que aún no cuenta con presupuesto para actividades fundamentales, entre ellas la contratación del personal de campo, la capacitación de actores electorales, la producción y distribución del material de votación, la asistencia a electores y miembros de mesa, el transporte del material electoral hacia los locales de sufragio y el pago de la compensación económica destinada a quienes integrarán las mesas de votación.
Por su parte, el Ministerio de Economía y Finanzas reiteró que continuará asignando recursos de acuerdo con criterios técnicos, considerando los requerimientos sustentados por los organismos electorales, el nivel de ejecución presupuestal y la disponibilidad fiscal. Asimismo, recordó que el proyecto de Ley de Crédito Suplementario remitido al Congreso contempla S/325 millones adicionales para atender eventuales necesidades vinculadas al proceso electoral.
El MEF aseguró que mantiene coordinación permanente con las entidades del sistema electoral y reafirmó su compromiso de evaluar y atender los requerimientos que se encuentren debidamente sustentados.
Antes de este intercambio de posiciones, el presidente del JNE, Roberto Burneo, había advertido que el sistema electoral enfrenta un déficit conjunto de S/589 millones y señaló que, de no asignarse los recursos con urgencia, la realización de las elecciones podría verse comprometida. Incluso planteó que una eventual falta de financiamiento podría obligar a prolongar el mandato de las actuales autoridades regionales y municipales hasta que sea posible organizar los comicios.
La discrepancia pública entre la ONPE y el MEF evidencia una preocupante falta de coordinación en un momento clave del calendario electoral. Mientras el Ejecutivo sostiene que existen recursos suficientes y mecanismos para complementar el financiamiento, el organismo encargado de organizar las elecciones afirma que buena parte del presupuesto ya está comprometido y que persiste un déficit que pone en riesgo actividades esenciales. Más allá del debate contable, el conflicto genera incertidumbre sobre la capacidad del Estado para garantizar un proceso electoral oportuno y transparente. Si las diferencias no se resuelven con rapidez y claridad técnica, la confianza ciudadana en las instituciones electorales podría verse afectada, especialmente cuando el país se encuentra a menos de tres meses de acudir a las urnas.