21/02/26.- La Presidencia de la República informó, a través de una publicación en su cuenta oficial de X, sobre un encuentro sostenido en Palacio de Gobierno entre el presidente José María Balcázar y el economista Hernando de Soto. Según el comunicado, la reunión giró en torno a las funciones y atribuciones del presidente del Consejo de Ministros, con miras a fortalecer la posición del Perú en el ámbito económico y en la diplomacia internacional.
La difusión oficial estuvo acompañada de una fotografía en la que se observa al jefe de Estado y al economista estrechándose la mano, en una escena que rápidamente generó reacciones políticas. Fuentes cercanas al Ejecutivo confirmaron que el mandatario habría ofrecido el cargo de premier a de Soto el último viernes, propuesta que el economista no ha descartado y que actualmente se encuentra evaluando.
De acuerdo con la misma información, Balcázar también le habría solicitado sugerencias sobre posibles integrantes del nuevo gabinete ministerial, lo que refuerza la hipótesis de una eventual incorporación de de Soto al Ejecutivo.
Hernando de Soto, arequipeño de 84 años, ha tenido una activa trayectoria política e intelectual durante más de cuatro décadas. Se opuso a la estatización de la banca en el primer gobierno de Alan García, fue asesor en las gestiones de Alberto Fujimori y del propio García en su segundo mandato, y participó en equipos técnicos vinculados a Keiko Fujimori en los procesos electorales de 2011 y 2016.
En el plano electoral, de Soto buscó postular a la presidencia en los próximos comicios representando al partido Progresemos, pero discrepancias internas lo llevaron a renunciar a dicha agrupación. Anteriormente, fue candidato presidencial por Avanza País en las elecciones de 2021, donde quedó en cuarto lugar.
La eventual designación de Hernando de Soto como presidente del Consejo de Ministros marcaría un giro político relevante para el actual gobierno, tanto por el peso simbólico del economista como por su historial de posiciones liberales y cercanía con distintos regímenes. Sin embargo, su edad, su pasado electoral reciente y su vínculo con proyectos políticos que no lograron respaldo mayoritario plantean interrogantes sobre la viabilidad y estabilidad de su liderazgo al frente del gabinete. Más allá del gesto político, el Ejecutivo enfrenta el desafío de demostrar que esta posible incorporación responde a una estrategia clara de gobernabilidad y no solo a una apuesta por figuras de alto perfil en medio de un escenario político frágil.