26/02/26.-
Miles de trabajadores del sector construcción participaron en una reunión sindical realizada en Lima para manifestar su respaldo a la candidatura presidencial de César Acuña Peralta, líder de Alianza para el Progreso. El encuentro, desarrollado en el local de la Federación de Trabajadores de Construcción Civil y de Actividades Afines del Perú en el Cercado de Lima, reunió a dirigentes gremiales y representantes políticos en el marco del actual proceso electoral.
A diferencia de una movilización pública, la actividad se desarrolló como un espacio de diálogo directo entre el candidato y los trabajadores, quienes expusieron sus demandas vinculadas al empleo formal, la reactivación económica y el respeto de los derechos laborales. En la cita también participaron el secretario general de APP, Luis Valdez, y el candidato al Congreso Jair Ramírez.
Durante su intervención, Acuña destacó el papel de los trabajadores de construcción en el desarrollo nacional y aseguró que, de llegar al Gobierno, impulsará el destrabe de obras paralizadas y promoverá la inversión pública y privada como eje de crecimiento económico. Asimismo, se plantearon compromisos relacionados con la fiscalización del fondo CONAFOVICER y la elaboración de un nuevo Código de Trabajo con participación sindical.
Desde la federación se subrayó la importancia de fortalecer el empleo formal, la estabilidad jurídica y el respeto al sistema democrático como pilares del desarrollo sostenible.
El respaldo sindical representa un activo político relevante en campaña, especialmente en un sector históricamente movilizado y con capacidad de organización. Sin embargo, más allá de los compromisos asumidos, el desafío radica en la viabilidad técnica y financiera de las propuestas planteadas, particularmente en el destrabe de obras y la reforma laboral. El encuentro evidencia la creciente articulación entre gremios y candidaturas en el contexto electoral, pero también plantea interrogantes sobre el alcance real de estas promesas y la necesidad de mecanismos de seguimiento que aseguren su cumplimiento. La relación entre sindicatos y poder político exige transparencia para evitar que el respaldo gremial derive en acuerdos poco claros o compromisos que no se traduzcan en mejoras concretas para los trabajadores.