**ATACAN A BALAZOS BUSES DE CRUZ DEL NORTE Y CRUZ DEL SUR**

20/07/26.-

Dos buses de las empresas de transporte interprovincial Cruz del Norte y Cruz del Sur fueron blanco de ataques armados ocurridos casi de manera simultánea en los distritos de Puente Piedra y Santa Anita, hechos que han encendido las alertas sobre la creciente inseguridad que enfrenta el sector transporte en Lima.

El primer atentado se produjo en el kilómetro 30 de la carretera Panamericana Norte, donde un bus de Cruz del Norte que viajaba con destino a Trujillo recibió varios disparos mientras se encontraba en circulación. Uno de los proyectiles impactó el parabrisas y rozó la cabeza del conductor, quien fue atendido por personal médico tras el incidente.

Horas después, un bus de Cruz del Sur que iniciaba su recorrido hacia Huaraz fue atacado en Santa Anita. Según las primeras investigaciones, los agresores, que se movilizaban en una motocicleta, interceptaron la unidad, arrojaron un sobre hacia la cabina y posteriormente efectuaron varios disparos. Como consecuencia, el conductor Jaime Córdova sufrió heridas ocasionadas por esquirlas de los proyectiles.

La Policía Nacional acordonó ambas escenas e inició las diligencias correspondientes con apoyo de peritos de Criminalística para recopilar evidencias, levantar los casquillos de bala y analizar los daños ocasionados a las unidades. Asimismo, se revisan las cámaras de seguridad de las zonas donde ocurrieron los ataques con el objetivo de identificar a los responsables y reconstruir su ruta de escape.

Las autoridades investigan si ambos atentados guardan relación y si responderían a una modalidad vinculada a redes de extorsión que buscan intimidar a empresas de transporte mediante amenazas y ataques armados. También se busca determinar si las compañías afectadas habían recibido previamente exigencias de pago por parte de organizaciones criminales.

Tras el ataque en Santa Anita, los más de treinta pasajeros que viajaban en la unidad, entre ellos varios turistas extranjeros, fueron evacuados sin registrar lesiones y trasladados a otro bus para continuar su viaje.

Los ataques contra buses interprovinciales reflejan el avance de la criminalidad organizada y el impacto que las extorsiones están teniendo sobre el transporte formal. La utilización de armas de fuego contra unidades con decenas de pasajeros evidencia un elevado nivel de violencia y un serio riesgo para la seguridad ciudadana. Más allá de la investigación policial, el caso plantea la necesidad de fortalecer la inteligencia operativa y reforzar la presencia policial en los principales terminales y vías de salida de Lima. La reiteración de estos atentados demuestra que la lucha contra las mafias extorsivas requiere respuestas más rápidas y estrategias sostenidas para evitar que este tipo de hechos se normalice.