10/02/26.-
Un operativo de gran escala ejecutado en Chile permitió la detención de 34 presuntos integrantes de la organización criminal Los Pulpos, en una acción que las autoridades califican como un golpe decisivo contra la expansión de esta red delictiva en territorio chileno. La Policía de Investigaciones informó que, tras una serie de allanamientos, vigilancias y seguimientos realizados durante enero, la estructura que operaba en Santiago y otras zonas urbanas quedó prácticamente desarticulada.
La banda, originaria de Trujillo, en el norte del Perú, había iniciado su proceso de expansión hacia el centro-norte de Chile en 2021. Desde entonces, los organismos de seguridad lograron identificar su modo de operación, ubicar a sus principales integrantes y concretar capturas progresivas que elevan a 50 el número de personas vinculadas a esta organización en el país vecino. Las detenciones incluyeron no solo a miembros de base, sino también a cabecillas, operadores clave y presuntos testaferros encargados de mover recursos ilícitos.
Según las investigaciones fiscales, Los Pulpos habrían sostenido un sistema de extorsión a comerciantes mediante el cobro de cupos que alcanzaban hasta los 14 mil dólares, fondos destinados a financiar su actividad criminal en Santiago. La mayoría de los detenidos son de nacionalidad peruana, lo que refuerza el carácter transnacional del fenómeno. El ministro de Seguridad chileno sostuvo que la operación deja a la organización fuera de funcionamiento, aunque advirtió que continúan las indagaciones para descartar vínculos activos con otros grupos delictivos.
En paralelo, en Lima, la Policía Nacional del Perú capturó a un presunto lugarteniente de la misma red, alias JJ, tras su expulsión del extranjero. El joven enfrenta prisión preventiva por extorsión agravada, mientras avanzan las pesquisas. Más allá del impacto inmediato de las capturas, el caso expone las limitaciones de los controles regionales frente al crimen organizado y evidencia cómo estas bandas se adaptan, operan con bajo perfil y aprovechan vacíos de seguridad para consolidar su influencia antes de ser detectadas.