HALLAN CADÁVER EN AUTO EN PACHACÚTEC CON EXPLOSIVOS Y CHALECO ANTIBALAS

10/02/26.-

El hallazgo del cuerpo sin vida de un hombre dentro de su vehículo generó alarma durante la madrugada del martes en el asentamiento humano Oasis, sector dos de Pachacútec, en el distrito de Ventanilla. El automóvil, de color verde, fue encontrado estacionado en una zona descampada y sin alumbrado público, lo que obligó a un despliegue policial y a la intervención de personal especializado para el levantamiento de evidencias.

De acuerdo con testimonios de vecinos, el vehículo fue visto circulando de manera reiterada entre las dos y tres de la madrugada por calles sin señalización, hasta detenerse en una vía poco concurrida. Poco después, sujetos armados habrían llegado al lugar y disparado directamente contra el conductor antes de huir. La víctima fue identificada como Edison Pérez Vázquez, de 36 años, quien presentaba impactos de bala en la cabeza y el rostro.

Las pertenencias del fallecido permanecían dentro del automóvil, lo que llevó a los investigadores a descartar preliminarmente un robo. Sin embargo, la ausencia de cámaras de seguridad y la falta de iluminación complican la reconstrucción del ataque y la identificación de los responsables.

Durante la inspección del vehículo se encontraron objetos que incrementaron la complejidad del caso. En el asiento del copiloto se halló una réplica de arma de fuego, mientras que en la maletera se localizaron varios paquetes de dinamita y un chaleco antibalas con insignias policiales, que también sería falso. Además, una imagen de la Santa Muerte adherida al parabrisas llamó la atención de los peritos por su frecuente asociación con entornos delictivos.

Especialistas de la UDEX retiraron los explosivos y aseguraron el área, bajo la supervisión del Ministerio Público. El cuerpo fue trasladado a la Morgue Central del Callao para las diligencias correspondientes. Las primeras hipótesis apuntan a un ataque directo, presuntamente vinculado a sicariato o extorsión, en un contexto de creciente violencia en Ventanilla y otras zonas del Callao. El caso expone, una vez más, la fragilidad de la seguridad urbana y la limitada capacidad preventiva frente al avance de organizaciones criminales.