09/07/26.-
Una innovadora investigación desarrollada por Miladi Naydelin Mercado Quiquia, estudiante de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Agraria La Molina (UNALM), plantea una solución ambiental basada en la economía circular para enfrentar uno de los problemas más graves de contaminación hídrica en el país: la presencia de plomo en el agua. Su propuesta consiste en transformar residuos de algodón, pepas de palta y estiércol de vacuno y porcino en biochars, materiales capaces de actuar como «esponjas inteligentes» para capturar metales pesados.
Gracias al impacto de su iniciativa, la joven investigadora fue seleccionada entre los diez estudiantes que recibirán financiamiento de la UNALM para representar al Perú en el X Congreso SETAC Argentina 2026, que se realizará en la ciudad de La Plata. En este evento internacional presentará los avances preliminares de su trabajo ante especialistas en ciencias ambientales.
El proyecto aprovecha residuos orgánicos que normalmente son desechados o incinerados para producir un carbón sólido mediante un proceso de calentamiento sin oxígeno. Posteriormente, este material es modificado con nanopartículas de hierro, lo que incrementa su capacidad para absorber plomo y le otorga propiedades magnéticas que facilitan su extracción del agua una vez concluido el proceso de descontaminación.
La investigadora explicó que la tecnología busca convertir desperdicios agropecuarios en una herramienta eficiente para remover metales pesados del agua de manera sencilla y económica. Destacó que la contaminación por plomo representa una seria amenaza para los ecosistemas y para la salud humana, especialmente en niños, debido a los daños irreversibles que puede ocasionar en el desarrollo neurológico.
Como parte del estudio, también se realizará una evaluación ecotoxicológica utilizando Daphnia magna, un organismo ampliamente empleado como bioindicador para determinar si el agua tratada no solo presenta menores niveles de plomo, sino también una reducción efectiva de su toxicidad para la fauna acuática.
La propuesta apunta a convertirse en una alternativa de bajo costo para comunidades afectadas por la contaminación minera e industrial, donde la exposición permanente al plomo continúa siendo un problema de salud pública. Al utilizar materiales abundantes y de fácil acceso, la iniciativa podría facilitar futuras aplicaciones en zonas con escasos recursos.
Aunque la investigación aún se encuentra en fase experimental, estudios científicos similares citados en el proyecto muestran que biochars elaborados con pepa de palta han logrado eliminar entre el 97 % y el 99 % del plomo presente en el agua. El siguiente paso será determinar cuál de los residuos seleccionados ofrece el mejor rendimiento bajo condiciones controladas.
El rector de la UNALM, Alberto Barrón López, destacó que este tipo de investigaciones refleja el aporte de la universidad pública en el desarrollo de soluciones científicas para enfrentar los desafíos ambientales del país y reafirmó el compromiso institucional de impulsar proyectos con impacto social e internacional.
La investigación demuestra cómo la ciencia aplicada puede ofrecer respuestas concretas a problemas ambientales que afectan directamente a miles de peruanos. La contaminación por metales pesados sigue siendo una realidad en diversas zonas del país, especialmente en regiones influenciadas por actividades mineras. En ese contexto, desarrollar tecnologías de bajo costo basadas en residuos agrícolas representa una alternativa prometedora para democratizar el acceso a soluciones ambientales. Sin embargo, el verdadero reto será trasladar estos avances del laboratorio al campo mediante financiamiento, validación a gran escala y políticas públicas que permitan convertir este tipo de innovaciones en herramientas efectivas para proteger la salud de las comunidades y los recursos hídricos del Perú.