PETRÓLEO BROTA EN ESCUELA DE TALARA MIENTRAS EL ESTADO IGNORA LA SOLUCIÓN

08 MARZO 2025.-  Las aulas del colegio José Pardo y Barreda, ubicado en el centro poblado de Negritos, en Talara, llevan un año y nueve meses vacías. En su patio, frente al aula de 1°C, se ha formado una charca de un líquido negro y espeso que brota de un agujero profundo: petróleo.

El problema comenzó con la construcción de una cancha deportiva. Durante la excavación, el crudo empezó a filtrarse. “No se podía hacer educación física porque en medio de la cancha comenzaba a aparecer petróleo”, cuenta Gianina Palacios, directora del colegio, que ahora tiene piscinas de hidrocarburo.

El 26 de mayo de 2023, el OEFA declaró el colegio en emergencia ambiental y suspendió las clases. Sin embargo, el Estado aún no ha identificado con precisión las causas del afloramiento ni ha implementado un plan de remediación.

El distrito de La Brea, donde se ubica la escuela, concentra la mayor cantidad de pasivos petroleros en el país, con 3037 de los 3264 registrados. Junto al colegio hay dos pozos catalogados como de alto riesgo, el T-20 y el T-2H. Aunque el OEFA los vinculó al derrame en 2019, Ingemmet sostiene que el fenómeno se debe a una falla geológica y no a estos pozos.

A pesar de múltiples perforaciones e investigaciones, las autoridades no han encontrado una solución clara. Mientras tanto, estudiantes y docentes han sido reubicados en instalaciones improvisadas.

El Ministerio de Salud evaluó a 390 personas expuestas al crudo, revelando que 130 presentaban alteraciones en sus funciones hepáticas y renales. Sin embargo, aún no se han realizado exámenes específicos para determinar el impacto en las vías respiratorias.