26/02/26.-
Una mujer fue víctima de un ataque armado la noche del miércoles en el asentamiento humano Nuevo Pachacútec, en Ventanilla, en un hecho que ocurrió frente a su hija de 11 años. El atentado se produjo alrededor de las 7:15 p.m., cuando Elizabeth Flores Huamán, de aproximadamente 40 años, aguardaba en un paradero un vehículo que la trasladara a su centro de trabajo.
De acuerdo con testimonios recogidos en la zona, dos individuos que se desplazaban en una motocicleta descendieron desde el sector conocido como cerro Cachito. Los sujetos habrían permanecido varios minutos en las inmediaciones, presuntamente vigilando a la víctima, hasta que finalmente se aproximaron y le dispararon a corta distancia.
La mujer recibió dos impactos de bala en los hombros y uno en la mano derecha, quedando tendida sobre la vía pública en estado delicado. Tras el ataque, su hija pidió ayuda desesperadamente mientras vecinos acudían al lugar. Ante la demora de una ambulancia, familiares y residentes decidieron trasladarla por sus propios medios al Hospital de Ventanilla, donde fue atendida de emergencia.
Efectivos de la comisaría de Pachacútec, junto a agentes del Escuadrón de Emergencia y de la Depincri, cercaron la zona para iniciar las diligencias correspondientes, a la espera de peritos y del representante del Ministerio Público.
El atentado evidencia la creciente audacia con la que operan presuntas bandas criminales en zonas periféricas de Lima y Callao. El hecho de que el ataque se haya producido en presencia de una menor expone no solo la brutalidad de los agresores, sino también el impacto psicológico que estos actos generan en las familias y la comunidad. La aparente planificación previa sugiere un posible ajuste de cuentas o un acto vinculado a extorsión, modalidades que se han intensificado en distintos distritos. Además, la falta de respuesta inmediata de servicios de emergencia refleja deficiencias estructurales en la atención ante situaciones críticas. El caso vuelve a poner en debate la urgencia de fortalecer la prevención del delito, la inteligencia policial y la presencia efectiva del Estado en zonas vulnerables.