EXPLOSIÓN EN TALLER CLANDESTINO DE EXTINTORES DEJA UN MUERTO EN LIMA

20/07/26.-

Un ciudadano venezolano perdió la vida tras la explosión de un cilindro de extintor en un presunto taller clandestino de recarga ubicado en el Cercado de Lima. El accidente ocurrió al interior de un inmueble situado en la cuadra 4 del jirón Rufino Torrico, dentro del Centro Histórico de Lima, una zona protegida por su valor patrimonial.

La víctima fue identificada por la Policía Nacional como Alexis Meléndez, quien realizaba labores en el establecimiento cuando se produjo la detonación. El estallido ocasionó graves daños en el ambiente donde funcionaba el negocio y generó alarma entre los vecinos debido a la magnitud de la explosión.

Las primeras investigaciones apuntan a que el local operaba de manera informal y sin autorización para desarrollar actividades de recarga de extintores. De acuerdo con las autoridades, la manipulación de cilindros de alta presión se efectuaba sin cumplir los protocolos de seguridad, sin equipos especializados y sin las certificaciones técnicas exigidas para este tipo de labores.

Los inspectores también advirtieron que el inmueble carecía de condiciones adecuadas de ventilación y de rutas de evacuación, además de haber sido acondicionado para almacenar materiales potencialmente peligrosos. Estas modificaciones, según los reportes preliminares, no solo representaban un riesgo para quienes trabajaban en el lugar, sino también para las edificaciones históricas ubicadas en los alrededores.

Tras el accidente, la Policía Nacional inició las diligencias para determinar las causas exactas de la explosión, mientras que la Municipalidad Metropolitana de Lima dispuso la clausura definitiva del establecimiento e inició un procedimiento administrativo contra los responsables por el funcionamiento de un negocio presuntamente ilegal dentro de un inmueble con valor patrimonial.

La tragedia vuelve a poner en evidencia los riesgos que representan los establecimientos clandestinos que operan al margen de las normas de seguridad. La manipulación de cilindros sometidos a alta presión exige controles técnicos rigurosos, personal capacitado y supervisión permanente, condiciones que, según las investigaciones preliminares, no existían en este caso. El hecho de que la actividad se desarrollara en un inmueble ubicado en el Centro Histórico de Lima agrava la situación, al comprometer no solo la seguridad de los trabajadores y vecinos, sino también la conservación del patrimonio cultural. El caso plantea la necesidad de reforzar las labores de fiscalización para prevenir que negocios informales de alto riesgo continúen funcionando sin control.